LA ABEJA

 

 

 

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Hay muchos insectos que pican, sin embargo, la abeja es la más temida por los humanos. Su picadura es extremadamente dolorosa y en ciertos casos puede incluso llevar a un shock anafiláctico.

 

 

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    ABEJAS

     

    Las abejas hembra tienen un aguijón que está conectado a un pequeño saco de veneno. Cuando las abejas pican a un ser humano, el aguijón permanece anclado en la piel de la persona respectiva. Por lo tanto, para quitar la abeja, la víctima tiene que matarla.

     

     

    Abejas de la miel

     

    Esto explica el dicho: una abeja pica una vez y luego muere.

    Las abejas de la miel son extremadamente útiles para nuestro medio ambiente. Por desgracia, son más famosas por su dolorosa picadura que por el papel que desempeñan en el proceso de polinización.

    Si las abejas se extinguieran, la civilización humana desaparecería en no más de cinco años.

     

    Dentro de la colmena, se pueden encontrar tres categorías de abejas: la abeja reina, las abejas obreras y los zánganos.

     

     

    La abeja obrera

     

    Las abejas obreras representan la gran mayoría de la población de la colmena. Su número varía según la estación. Así, en invierno hay alrededor de 5.000 - 10.000 individuos dentro de una colmena, mientras que en verano hay alrededor de 50.000-70.000 individuos.

    Las abejas obreras se dividen en las siguientes categorías:

     

    • Abejas calentadoras: cubren los panales con sus propios cuerpos calentando así la cría
    • Abejas nodrizas: abejas jóvenes que secretan alimento para las larvas y la abeja reina.
    • Abejas dadoras: ofrecen alimento a las abejas calentadoras y lactantes.
    • Abejas de cera: las abejas de la miel que producen la cera necesaria para construir o reparar los panales.
    • Abejas limpiadoras: estas son las abejas que están limpiando la colmena
    • Abejas exploradoras: son las abejas que buscan las mejores fuentes de néctar
    • Abejas de ventilación: moviendo constantemente sus alas ventilan toda la colmena
    • Abejas guardianas: abejas adultas que defienden la entrada de la colmena
    • Abejas recolectoras: abejas que recogen el alimento necesario para toda la familia
    • Abejas huevo: abejas que en cierta situación pueden poner huevos
    • Abejas depredadoras: abejas viejas que roban la miel de otras colmenas

     

     

    Ciclo de vida de la abeja obrera

     

    Una abeja obrera vive unas cinco o seis semanas en verano y unos cinco o seis meses en otoño e invierno.

    Durante las tres primeras semanas de su vida las abejas obreras no recolectan néctar, sino que hacen varias tareas dentro de la colmena como construir panales, limpiar las celdas de los panales o alimentar a las larvas. También evaporan el agua existente en el néctar para darle una consistencia similar a la de la miel.

    Así, desde el primer al cuarto día de su vida, las abejas obreras limpian las celdas y calientan la cría.

    Durante los días cinco y seis se ocupan de la cría vieja.

    Del sexto al duodécimo día una abeja obrera cuida de las larvas y pasa a formar parte del séquito de la abeja reina.

    Durante el séptimo y el decimotercer día de su existencia la abeja secreta se encera y construye panales.

    En el decimoquinto, decimonoveno y vigésimo primer día de su vida la abeja obrera comprime el polen dentro de las celdas del panal.

    Durante el cuarto, séptimo, décimo, decimocuarto, decimoséptimo y vigésimo primer día la abeja realiza los llamados vuelos de exploración durante los cuales la abeja memoriza varios puntos de referencia que más tarde le ayudarán a identificar su propia colmena.

    Cuando este período termina se convierten en abejas guardianas. Protegen la entrada de la colmena y sellan las brechas de la colmena con propóleo.

    Durante el veintiuno y veinticuatro días son abejas exploradoras. Es el momento en que una abeja descubre su primera fuente de alimento.

    Llaman a las abejas recolectoras con la ayuda de los famosos bailes de abejas. Una danza circular indica que la fuente de alimento se encuentra a menos de 100 metros de la colmena, mientras que una danza semicircular indica una fuente de alimento más remota.

    Las abejas exploradoras pueden evaluar incluso la abundancia de una determinada fuente de alimento. Así, pueden movilizar el número exacto de abejas necesario para la explotación adecuada de la respectiva fuente de alimento.

    Del vigésimo cuarto al trigésimo quinto día una abeja obrera recoge polen, néctar, propóleos y agua.

    La distancia de vuelo habitual es de entre 0,75 y 1 km. Sin embargo, las abejas pueden volar hasta 5 km en busca de comida y agua siempre que la temperatura exterior no baje de +12 grados centígrados.

    Las actividades que una abeja desarrolla dentro de una colmena no siempre siguen el mismo patrón. Así, ciertas abejas se convierten en recolectoras cuando sólo tienen cinco o diez días de vida. También es común que los recolectores se conviertan en abejas de cera o en abejas lactantes. Una abeja desarrolla la actividad que más necesita la colmena.

     

     

    ¿Cómo es una abeja de la miel?

     

    El cuerpo de una abeja de la miel está hecho de un exoesqueleto quitinoso que es tan rígido que da la impresión de un esqueleto externo. Sin embargo, las articulaciones son elásticas y sutiles. Las abejas melíferas tienen numerosos órganos internos con diversas funciones, que no son del todo conocidas por los humanos.

     

    El cuerpo de una abeja se divide en tres segmentos: la cabeza, el tórax y el abdomen.

     

     

    La cabeza de la abeja

     

    La abeja melífera tiene dos ojos laterales que tienen alrededor de 3000 chapas (ommatidia) en el caso de las abejas obreras. El número de estas chapas se eleva a 6-7000 en el caso de los zánganos.

    El ojo de la abeja es sensible a los rayos ultravioletas pero no puede percibir el rojo que se ve como negro.

    También tiene otros tres ojos menos complejos situados en la parte superior de la cabeza. Estos ojos son para la visión nocturna y de colmena.

    La abeja tiene dos antenas que funcionan como órganos sensoriales.

    La boca está formada por dos mandíbulas que se usan para modelar la cera, recoger propóleos y para cortar las antenas de varias flores.

    También tiene una lengua con tronco que se utiliza para chupar néctar y agua. La longitud de esta lengua puede variar entre 5 y 7 mm. La lengua de los zánganos es más corta y no se ajusta a la recolección de néctar.

    Dentro de la cabeza se encuentran los órganos sensoriales y la parte inicial del tubo digestivo. Aquí también se encuentran la hipofaringe y las glándulas mandibulares que secretan la jalea real.

    Hay un cuello muy corto entre la cabeza y el tórax.

     

     

    El tórax de la abeja

     

    El tórax está hecho de tres anillos soldados entre ellos. Cada anillo tiene un par de patas. El segundo y el tercer anillo tienen dos pares de alas membranosas.

    El esófago y los sacos aéreos se encuentran dentro del tórax. Los sacos aéreos se comunican a través de varios órganos (como las patas y las alas) y las tráqueas con el mundo exterior. El tórax está equipado con los fuertes músculos necesarios para el vuelo. Gracias a ellos, una abeja puede volar a grandes distancias.

    Cada pata está formada por coxa, trocánter, fémur, tibia y tarso. Las patas delanteras tienen una especie de cepillo que se utiliza para limpiar las antenas. Las patas intermedias tienen una espina que se utiliza para la descarga de polen, mientras que las patas traseras tienen un cepillo de polen y un saco de polen que se utiliza para almacenar el polen durante el vuelo. Sin estos sacos las abejas no serían capaces de transportar el polen a sus colmenas.

    Las alas de la abeja son membranosas, musculosas y transparentes. Están tensadas en una nervadura rígida. Las alas delanteras se articulan en el segundo anillo, también llamado tórax medio, y las traseras se articulan en el tercer anillo, también conocido como meta tórax. Las cuatro alas se mueven al mismo tiempo durante el vuelo debido a un sistema de ganchos situados en las alas traseras. Las alas no sólo se utilizan para el vuelo, sino también para la ventilación de la colmena.

     

     

    El abdomen de la abeja

     

    El abdomen de la abeja tiene siete anillos. El primero está articulado con el tórax mientras que el último está equipado con el aguijón.

    Sólo las abejas obreras y las abejas reina tienen un aguijón, los zánganos no se benefician de un arma tan mortal.

    Bajo el abdomen se encuentran las glándulas de cera, que producen la cera de abejas necesaria para la construcción de panales.

    El abdomen contiene algunos órganos importantes como:

     

    • El saco de miel: es una especie de ampolla en la que las abejas almacenan el néctar y el agua que quieren transportar a la colmena. Sólo una pequeña parte de éstas pasa por su estómago como alimento para ellas.
    • El intestino medio que tiene funciones digestivas.
    • El intestino posterior con la ampolla rectal. Aquí se recogen los residuos y se guardan durante semanas si las condiciones climáticas no permiten a las abejas salir de su colmena y defecar.
    • El aparato circulatorio a través del cual la endolinfa llega a varios tejidos y órganos.
    • El sistema nervioso, que está formado por ganglios periesofágicos y una cadena ganglionar ventral.
    • Los tubos de Malpighiani que tienen una función excretora.
    • Las glándulas del veneno, de las cuales una es alcalina y la otra es ácida. Su función es producir el famoso veneno de abeja que se almacena en el saco de veneno. Este saco está conectado al aguijón que utilizan las abejas como arma contra sus enemigos.

     

    Los órganos reproductores están atrofiados en el caso de las abejas obreras.

    Una abeja obrera puede pesar alrededor de 100 gramos y la longitud media de su cuerpo varía entre doce y catorce milímetros.

     

     

    Las etapas de desarrollo de una abeja obrera

    Abeja obrera

     

    Los estados de desarrollo de una abeja obrera son: huevo, larva, ninfa y abeja adulta.

    Una abeja obrera necesita veintiún días para evolucionar de un huevo a un individuo completamente adulto.

    La abeja reina tiene la capacidad de controlar el sexo de sus crías. Cuando un óvulo pasa del ovario al oviducto puede o no ser fertilizado por el esperma del saco de esperma. Si el óvulo es fertilizado el resultado es una abeja hembra (una abeja obrera o una reina) y si no lo es entonces el resultado es una abeja macho.

    La abeja reina pone los huevos que se supone se convierten en reinas en celdas especiales. La jalea real es introducida dentro de las celdas para nutrir a las larvas y evitar que se caigan.

    Las abejas obreras son criadas en celdas más pequeñas que tienen una posición horizontal. La larva de la abeja obrera, a diferencia de la larva de la abeja reina, es alimentada con jalea real sólo durante dos días. A partir del tercer día las larvas de abejas obreras son alimentadas con comida predigerida.

    La etapa pre-ninfa dura unos dos días en el caso de las abejas obreras, mientras que la etapa ninfa dura unos ocho días.

    La fase termina con la eclosión de la abeja obrera.

     

    Vídeo - ¿POR QUÉ HACEN MIEL LAS ABEJAS?

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